La Comisión Europea ha propuesto una serie de medidas sobre el impuesto sobre el valor añadido (IVA) en el ámbito del comercio electrónico en la UE. Estas propuestas están orientadas a facilitar a los consumidores y a las empresas, en particular a las empresas emergentes y a las pymes, la compra y la venta de bienes y servicios en línea.

Las líneas maestras de esta propuesta son:

  • Establecer nuevas normas que permitan a las empresas que venden productos en línea tramitar fácilmente y a través de un único punto (“ventanilla única”), todas sus obligaciones en materia de IVA en la UE;
  • Simplificar las normas sobre IVA aplicables a las empresas emergentes y a las microempresas que venden en línea, de forma que estas puedan tramitar el IVA de la misma manera que lo harían con las ventas en sus propios países;
  • Evitar el fraude del IVA desde fuera de la UE en materia de pequeños envíos, que puede distorsionar el mercado y crear una competencia desleal;
  • Y a permitir a los Estados miembros reducir los tipos de IVA aplicados a las publicaciones digitales, como los libros electrónicos y los periódicos en línea.

Estas propuestas son la continuación de los compromisos contraídos por la Comisión Europea en la Estrategia para el Mercado Único Digital de Europa y en el Plan de Acción para un territorio único de aplicación del IVA en la UE.

Las medidas legislativas se presentarán ahora al Parlamento Europeo a efectos de consulta y al Consejo para su adopción.

Ventanilla única para los pagos del IVA por comercio electrónico.

En la actualidad, los comerciantes en línea tienen que registrarse a efectos del IVA en todos los Estados miembros en los que venden productos, y este hecho a menudo se cita como uno de los principales obstáculos al comercio electrónico transfronterizo, ya que estas obligaciones cuestan a las empresas cerca de 8.000 € por cada país de la UE en el que venden.

La Comisión propone que las empresas hagan una simple declaración trimestral por el IVA adeudado en el conjunto de la UE, utilizando la ventanilla única del IVA en línea. Este sistema ya existe para las ventas de servicios electrónicos, como aplicaciones para telefonía móvil, y ha demostrado su eficacia con la recaudación de más de 3.000 millones de euros wen concepto de IVA a través del sistema en 2015.

Con esta medida la Comisión prevé que las empresas de toda la UE podrán beneficiarse de una significativa reducción de gastos para el cumplimiento de la normativa en materia de IVA, que estima en unos 2.300 millones de euros al año, al reducirse su carga administrativa en un “descomunal” 95 %.

Para los Estados estas medidas garantizarán que el IVA se pague en el Estado miembro del consumidor final y supondrán un aumento de los ingresos procedentes del IVA de unos 7.000 millones de euros, lo que dará lugar a una distribución más justa de los ingresos fiscales entre los países de la UE.

Por tanto, continúa la Comisión, esta propuesta debe ayudar a los Estados miembros a recuperar unos 5.000 millones de euros que se pierden cada año en el IVA de las ventas en línea. Las pérdidas de ingresos estimadas pueden llegar a alcanzar los 7 000 millones EUR en 2020, por lo que es fundamental que actuemos ya.

Simplificación de las normas del IVA para las microempresas y las empresas emergentes.

Por un lado, las empresas que realicen ventas transfronterizas en línea por importe anual inferior a 10.000 euros podrán seguir aplicando las normas del IVA que utilizan en su país de origen.

Esta medida facilitará el cumplimiento de las normas del IVA a 430.000 empresas en toda la UE, cifra que representa el 97 % de todas las microempresas que realizan comercio transfronterizo.

Por otro lado, un segundo nuevo umbral anual de 100.000 EUR facilitará la vida de las pymes en lo que respecta al IVA, con unas normas simplificadas para determinar dónde se encuentran sus clientes. Los umbrales podrían aplicarse ya en 2018 a los servicios electrónicos y para 2021 a los productos en línea.

Otras simplificaciones permitirán que las empresas más pequeñas puedan beneficiarse de las mismas normas ya familiares sobre el IVA de su país de origen, tales como requisitos de facturación y contabilidad. El primer punto de contacto será siempre con la administración fiscal del país donde estén radicadas las empresas y estas ya no serán fiscalizadas por cada Estado miembro donde realicen ventas.

Eliminación de la exención del IVA para la importación de pequeños envíos desde fuera de la UE

Los pequeños envíos importados en la UE de un importe inferior a 22 € están actualmente exentos del IVA. Con unos 150 millones de paquetes importados con exención del IVA en la UE cada año, este sistema está abierto al fraude masivo y al abuso, creando distorsiones importantes contra las empresas de la UE.

Además esta situación provoca, en primer lugar, que las empresas de la UE están en una situación de clara desventaja dado que, al contrario que sus competidores no pertenecientes a la UE, tienen que aplicar el IVA desde el primer céntimo de euro vendido. En segundo lugar, los productos importados de valor elevado, como los teléfonos inteligentes y las tabletas, están muy infravalorados o descritos incorrectamente en los documentos de importación para poder beneficiarse de esta exención del IVA.

Por lo tanto, la Comisión ha decidido suprimir esta exención.

IVA aplicable a las publicaciones digitales

Por último va a cumplir su promesa de permitir a los Estados miembros aplicar a las publicaciones digitales, como los libros electrónicos y los periódicos en línea, el mismo tipo de IVA que tienen sus equivalentes en papel, eliminando las disposiciones que excluyen a las publicaciones digitales del trato fiscal favorable que se concede a las publicaciones impresas tradicionales.

Las normas actuales permiten a los Estados miembros gravar a las publicaciones impresas, como libros y periódicos, a tipos reducidos o, en algunos casos, superreducidos o nulos. Esas mismas normas excluyen a las publicaciones digitales, lo que significa que estos productos deben ser gravados al tipo general. Una vez aprobada por todos los Estados miembros, la nueva estructura permitirá a los Estados miembros ajustar los tipos de las publicaciones electrónicas a los de las publicaciones impresas, aunque no será obligatorio que lo hagan.